Rebranding

Una joyería de larimar y ámbar con piezas únicas tenía un problema de percepción: sus productos eran hermosos pero no se veían premium. Fotografías sobre césped, fondos que restaban elegancia y un proceso de ventas fragmentado — precios dispersos, imágenes enviadas una por una, disponibilidad validada a mano. El objetivo fue claro: proyectar lujo y simplificar radicalmente la experiencia de compra.

